Roujin Z (Hiroyuki Kitakubo, 1991)



Akira fue un éxito a nivel mundial como pocos se han conocido en la historia de la animación japonesa. Durante años todo lo que tenía que ver con cyberpunk, ciencia ficción y Katsuhiro Otomo (el director de Akira) llegaba a todas partes en muy poco tiempo, incluso aunque no se tratase de cosas dirigidas directamente por él.

La coletilla “Del director de Akira” se aplicaba indiscriminadamente a todo tipo de proyectos, ya fuese porque actuaba como guionista (Roujin Z, Metrópolis) o como productor. Uno de los ejemplos más llamativos es Perfect Blue, donde se acreditó a Otomo como “Special Supervisor", con la única intención de darle visibilidad a la película fuera de Japón.

Todo esto viene a cuento de que Roujin Z llegó a España de esa manera. La gente identificaba rápidamente al director de Akira y de esa manera la película ganó cierta fama en festivales. Era uno de esos vhs que andaba por los videoclubs y todos los aficionados de la época vimos la película varias veces de esa forma.



La película fue dirigida por Hiroyuki Kitakubo, un veterano animador que dirigió proyectos de bastante envergadura como Jojo’s bizarre adventure (ovas), Golden Boy, Black Magic m-66, Blood: the last vampire o un segmento de Robot Carnival. Últimamente no parece andar muy activo, al menos en temas de dirección.

Otomo, como ya he dicho, se ocupó del guión. Es una curiosa historia con comentario social: arranca en el siglo 21 con un serio problema de envejecimiento de la población. Como solución, la comunidad científica decide probar de forma experimental un robot automatizado que se encarga de satisfacer las necesidades de los ancianos, quitándole a los jóvenes tan desagradable tarea. Los protagonistas son el robot-cama, el paciente experimental y la enfermera que lo cuidaba. Otomo mete de paso a políticos, médicos, familiares, amigos… y algunas dosis de emotividad. 

La cosa es que el guión es “demasiado” Otomo… explica la situación y contexto en los primeros 15 minutos de película y a partir de ahí todo lo que ocurre lo hace en un conglomerado de escenas de acción, destrucción y humor alocado (al empezar a comportarse la máquina de una forma bastante poco esperada). Gran parte de las ideas que se exponen al principio no llegan a ninguna conclusión, el humor es bastante poco sutil y cuanto más grande es el caos, menos fuerza tiene el comentario que hay de fondo.


Mirado desde la distancia, funciona más bien como un relato corto alargado, que como película en sí… y es una pena, porque en cierta manera es una ocasión desperdiciada para hacer algo con un poco más de enjundia sobre estos temas. A Otomo le pierde su interés por el “más grande todavía” y se pierde en varias ocasiones por el camino.

Técnicamente es adecuada, con unos fondos muy buenos. No obstante se aprecian algunos fallos importantes en la animación y el coloreado, que no recordaba para nada de cuando la vi originalmente. El hecho de que fue un OVA y no una película pensada totalmente para cines, no quita que va algo justita a veces.

Probablemente el hecho de que nos llegase cuando nos llegó hace que algunas personas la tengan en bastante más estima, y la verdad es que parece gozar de mejor reputación en Occidente que en el propio Japón, donde ha tenido pocas ediciones.

Puede que no sea un clásico de la animación japonesa y que se equivoque en algunas cosas, pero sigue siendo un título bastante nostálgico para muchos aficionados y desde luego es exageradamente divertida de ver. Es una buena película.



Fue editada en un Blu-ray de bastante calidad por Kaze en Europa, incluyendo doblaje español. No obstante, a día de hoy no es una gran opción, ya que Selecta Visión la va a editar en España incluyendo tanto doblaje como subtítulos en nuestro idioma, cosa de la que carecía la edición europea.

4 comentarios:

Aurora Alberca dijo...

Interesante :)

Sema_81 dijo...

Compré la edición de Kaze una de las veces que ha estado a menos de 10 € y la verdad es que se nota que es una obra menor, pero es bastante entretenida. Eso sí, si no viniera con el patrocinio de Otomo hubiera pasado sin pena ni gloria.

De las obras no dirigidas por Otomo pero en las que participa de alguna manera me quedo con "Freedom" o el tríptico de cortos "Memories". De este último no esperaba nada y me sorprendió muy gratamente.

Tonk82 dijo...

Gracias por los comments ;)

A Freedom no le tengo tanto aprecio como tu Sema, pero Memories es imprescindible se mire como se mire :)

Similar, aunque un poco inferior estaba "Laberinto de Historias" (manie manie) que nunca hemos vuelto a ver tras los tiempos del vhs.

Sema_81 dijo...

Freedom no es que sea lo más de lo más, pero me encantan los temas espaciales, así que solo con el punto de partida de la historia ya me habían ganado. ;)

La de "Laberinto de historias" no la he visto, tendré que buscarla para echarle un ojo.