Satoshi Kon: Al otro lado del espejo. (II)

Tokyo Godfathers (2003)

Apartándose un poco de la línea que llevaba hasta entonces, en el 2003 Kon dirigió Tokyo Godfathers, escrita en colaboración con Keiko Nobumoto (Macross Plus, Wolf´s rain, Cowboy bebop).

Se trata de una historia navideña centrada en un grupo de indigentes que encuentran un bebé abandonado, y las aventuras que corren buscando a sus padres. Por el camino tendrán tiempo para conocerse mejor, preguntarse como acabaron siendo mendigos y la clase de personas que realmente son. El grupo es muy variopinto: un travesti, una chica joven que abandonó su casa y un pobre de mediana edad.

Es una película perfectamente realizada, que funciona a varios niveles. Funciona como película navideña, funciona como crítica social, funciona como estudio de personajes y funciona como homenaje a un tipo de cine que no es tan habitual como uno podría pensar, descendiente directo de Frank Capra.

Paranoia Agent (2004)

En el 2004 nos volvimos a sorprender cuando se anunció que el siguiente proyecto de Kon iba a ser una serie y no una película.

Sus colaboradores habituales repitieron y la historia de prolongó durante trece episodios. Con un tono más cercano a Perfect Blue que sus otras producciones, la serie sigue a un gran numero de personajes relacionados directa o indirectamente con “el chico del bate”, un gamberro que se dice va por ahí golpeando a la gente en la cabeza con un bate de baseball, aliviando a las victimas de los problemas por los que andaban pasando. El primer episodio gira en torno a una diseñadora de éxito, incapaz de soportar la presión a la que se ve sometida por su empresa, consciente de que no va a ser capaz de volver a diseñar algo tan bueno. Tras ser golpeada por el chico del bate y mandada al hospital, la presión editorial se esfumará y su vida cambiará a mejor.

Ese tipo de acciones se repetirán. Y lo que al parecer era una serie de gamberradas, deriva al poco en un grupo de personas muy diferentes entre sí, con el único nexo en común del chico del bate, enfrentados a sus mas serios problemas y con la policía en apuros para distinguir los hechos reales de los inventados. De un capitulo a otro, la cámara de Kon enfoca a un personaje diferente, y crea un mosaico de muchos de los grandes problemas que existen en la sociedad japonesa, que al final son prácticamente los mismos que en todo el resto del mundo.

Con claros ecos del cine de David Lynch, y una historia de fondo muy afín a Stephen King, Paranoia Agent es una de las mejores series de las últimas décadas, muy atrevida a nivel narrativo y con una calidad general que cuesta creer tratándose de una serie para televisión.

Paprika (2006)

Hay directores que parecen destinados a dirigir una historia en concreto. Creo que no soy el único que cuando vio el anuncio de Paprika (y leyó que se subtitulaba en España “Detective de los sueños”) pensó “Esto es Kon 100%”.

Basada en una novela del escritor Yasutaka tsutsui, narra la historia de una chica, Paprika, que ayuda a la gente entrando en sus sueños. Pero pronto surge un gran problema, al parecer un terrorista ha robado la maquina experimental que permitía entrar en sueños ajenos, y planea usarla de manera poco apropiada.

A nivel visual Madhouse tiró la casa por la ventana, y es un autentico portento estético. El diseño de personajes y el colorido de los “sueños” remiten directamente a algunos pasajes de Millenium Actress, mientras que por temática nos acercamos a Perfect Blue.

La película aumenta en espectacularidad y ritmo conforme va avanzando, culminando en una secuencia final digna de figurar entre las mejores escenas animadas de todos los tiempos. Desgraciadamente, en opinión del que escribe, en esa última parte el guión se queda un pelín corto, lo que evita que sea una película redonda.

En cualquier caso, se trata de una maravilla (otra más) que será muy recordada.

Ohayo (2007)

Seguramente los (pocos) que lean esta entrada no conozcan este cortometraje. Fue elaborado por Kon (y producido por Madhouse, como no) para una recopilación de pequeñas historias llamada Ani*Kuri15. Un proyecto conjunto en el que intervinieron directores de renombre como Mamoru Oshii, Makoto Shinkai o Shoji Kawamori, con una duración media de 1 minuto.

Para disfrutar del corto no hace falta saber japonés, basta con saber que su título (Ohayo) se traduce como “Buenos días”, es lo único que hay en el corto. No soy muy partidario de estas cosas, pero enlazo el cortometraje en cuestión que un amable usuario ha subido a Youtube: Ani*Kuri15 Ohayo
3. 2011 : El legado.

Tras terminar Ohayo, Kon empezó la producción de su siguiente película The dream Machine, producción que tuvo que dejar en Mayo de 2010 por recomendación médica ya que padecía cáncer de páncreas. Los últimos meses de vida los pasó en casa, llegando incluso a publicar un mensaje de despedida en su blog antes de morir. Tenía 46 años.

Hubo muchas dudas sobre que iba a pasar con The dream machine, película que para entonces ya llevaba bastante tiempo en producción. No solo ejercía como director, sino que el guión ya estaba terminado, y también había realizado el storyboard.

La productora Madhouse anunció recientemente que terminarán la peliculá y estrenarán la película en el 2011 como homenaje. El compositor habitual de Kon, Susumu Hirasawa, también ha confirmado que está trabajando ya en la banda sonora de la película.

Según parece la historia gira en torno a las aventuras de un trío de robots, en una especie de road movie infantil. Ya avisó Kon en su día de que el publico al que estaba dirigida era de muy reducida edad, pero aseguró que sería igualmente disfrutable por cualquier adulto.

A continuación dejo las (pocas) imágenes que se han publicado de esta esperadísima película, que esperemos, cierre con broche de oro una de las mejores filmografías de la animación japonesa.

2 comentarios:

Sheila dijo...

Cada vez que salía algo nuevo de Satoshi Kon yo sabía que iba a disfrutar de ello. A diferencia del manga las animaciones japonesas nunca me han llegado a gustar del todo (a excepción de unos pocos), pero Satoshi Kon me gustó siempre, tanto que entre los Dvds de anime que tengo el 90% son de él. Sin duda alguna tengo un buen recuerdo de al menos tres obras suyas: Perfect Blue (por todo, cualquier comentario se quedaría pequeño),Paranoia Agent (por ser tan original) y Tokio Godfathers (por en algo más de una hora lograr que un cuento de Navidad te logre hacer sentir algo). En fin, aunque haya dejado todo escrito sobre la última obra nada va a ser lo mismo sin él. Y es que Satoshi Kon a mi entender le da mil vueltas a Miyazaki xD.
En fin, lo dicho, todo volverá a ser monótono sin él.

Tonk dijo...

Gracias por el comment.

Yo creo que Miyazaki y Kon juegan en territorios diferentes. Pasa como con Mamoru Oshii, Makoto Shinkai o Mamoru Hosoda,cada uno tiene una linea de trabajo muy clara, y aportan cosas muy diferentes a lo habitual. Son todos ese tipo de creadores con personalidad que nunca sobran. ¡ Cuantos más mejor !